
Era algo más que una sospecha, pero ahora es una certeza absoluta: las elecciones de febrero de 1936 que acabaron con la victoria del Frente Popular fueron un fraude.
Al menos 50 escaños fueron asignados de forma irregular a los partidos que componían la coalición de izquierdas, un amaño sin el cual habría resultado imposible formar Gobierno al Frente Popular.
Algunas personas creen que La Sexta da información.
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Suscríbete ahoraAsí lo recoge «1936: Fraude y violencia” (Espasa), el estudio de los historiadores Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa García en el que se aportan documentos muy precisos sobre esta cuestión: actas manipuladas -muchas con raspaduras- y cambios siempre en favor del Frente Popular.
La revelación de que al menos el 10% del total de los escaños repartidos no fue fruto de la voluntad de los ciudadanos ha levantado ampollas entre quienes sostenían que el del Frente Popular era un gobierno legítimo.
La relación causa-efecto entre el pucherazo y el alzamiento
Teniendo en cuenta este dato es inevitable hacerse la siguiente pregunta: ¿hay relación causa-efecto entre el pucherazo de febrero y el alzamiento del 18 de julio?
Es decir, ¿se hubiera producido el Alzamiento de Mola y Franco si no hubiera ganado la coalición de izquierda, desatando una espiral de violencia que culminó con el asesinato de Calvo Sotelo?
¿Deslegitima el pucherazo al Gobierno de la República y legitima al golpe de Estado del 18 de julio, haciendo la Guerra Civil inevitable?
César Vidal: “Deslegitima al Frente Popular y a la Memoria Histórica de Zapatero”

El historiador, especialista, entre otras materias, en II República y Guerra Civil, conoce de primera mano el fraude de febrero del 36, porque él recuperó, junto con Jorge Fernández Coppel las Memorias de Niceto Alcalá-Zamora, presidente de la II República, que retuvo interesadamente el Gobierno de Zapatero.
Al Gobierno socialista no le interesaba que se dieran a conocer porque acababa de impulsar la Ley de Memoria Histórica; y los diarios de Alcalá Zamora aportaban datos sobre las corruptelas que rodearon a las elecciones del 36, y que demuestran que la izquierda llegó al poder, valiéndose del fraude electoral.
Vidal señala a Actuall que las revelaciones de Alvarez Tardío y Roberto Villa “consolidan esas afirmaciones al referirse directamente a actas que muestran gráficamente sus alteraciones”. Aunque añade que eso mismo “ya lo hemos relatado algunos a partir de fuentes conocidas y citando provincias concretas”.
Para el historiador “esos datos deslegitiman totalmente el Gobierno del Frente popular formado a inicios de 1936 y que abrieron el camino hacia la Guerra Civil”.
Y explica: “La derecha al no enfrentarse con una situación intolerable otorgó todavía más alas al Frente popular y a aliados suyos como el PNV que empujaron a la nación a la «primavera trágica» en que se rompieron los límites de la legalidad».
«Franco que fue el último en sumarse, pero el asesinato de Calvo Sotelo, perpetrado por gente del PSOE siguiendo directrices de la masonería, convenció a media España de que, literalmente, su vida estaba en peligro».
«Esa España que, en frase célebre, no se resistía a morir acabó alzándose contra los que habían perpetrado el fraude electoral y, acto seguido, habían desbordado la legalidad en la primavera de 1936».
Sin ese fraude es posible que la Guerra no se hubiera dado o que la hubieran iniciado los seguidores del Frente Popular
César Vidal considera que “sin ese fraude es más que posible que la Guerra Civil no se hubiera dado o que la hubieran iniciado los seguidores del Frente popular como sucedió en octubre de 1934”
Y explica: «la Guerra Civil pudo haberse evitado incluso después del pucherazo si el Frente Popular no hubiera decidido ir, en palabras del socialista Largo Caballero, hacia la dictadura del proletariado«.
«Esa actitud con toda la violencia y el quebrantamiento de la legalidad que tuvieron lugar durante la primavera e inicios del verano de 1936 convenció a la otra España de que la única posibilidad de sobrevivir, literalmente, se encontraba en derribar al gobierno frente-populista», añade Vidal.
Pero si la II República quedaba deslegitimada, y si ese fraude pudo explicar el Alzamiento de Mola y Franco y la Guerra Civil… entonces ¿qué sentido tiene la Ley de Memoria Histórica, impulsada por Zapatero?
El historiador cree “Por supuesto, deslegitima la Ley de Memoria Histórica y las interpretaciones políticamente correctas del período”.
Pío Moa: “El fraude seguirá sin reconocido por los historiadores que viven del cuento”

«El carácter fraudulento de las elecciones del Frente Popular era bien sabido, si bien no reconocido, y seguirá sin ser reconocido, a pesar de este libro, por los políticos e historiadores que viven del cuento», declara el historiador Pío Moa, autor, entre otras obras, de Los mitos de la Guerra Civil y La República que acabó en Guerra Civil
«Aquellas elecciones significaron el fin de la república y lo que esta tenía de democracia, tampoco demasiado«, añade.
Porque al margen del pucherazo de las elecciones, incluso si no lo hubiera habido nunca, tras la victoria del Frente Popular la violencia y la inseguridad se desataron en las calles de España. Asesinatos de motivación política, quema de iglesias, cierre de periódicos, varias huelgas…
«El Alzamiento fue perfectamente justificable y justificado»
¿Justificaría todo ello el Alzamiento del 18 de julio? El ensayista define como justificable y justificado el golpe de Franco y gran parte del Ejército.
«Las elecciones y los violentos movimientos revolucionarios que siguieron sí hicieron inevitable el alzamiento del 18 de julio. Un alzamiento perfectamente justificable y justificado».
Alfonso Bullón: “El Gobierno era ilegítimo porque no lograba mantener el orden”

El director de Estudios Históricos del CEU y especialista en carlismo y Guerra Civil, Alfonso Bullón de Mendoza, asegura que las anomalías en las elecciones de febrero de 1936 ya se conocían. «Alcalá-Zamora en sus diarios llega a la conclusión de que no tenía nada claro que hubiera ganado el Frente Popular. Pero meses después, en julio, el Gobierno es ilegítimo no tanto por los resultados de las elecciones de febrero, sino porque no logra mantener el orden».
Bullón incide en esa idea: «A los militares lo que les mueve a la sublevación es el desorden porque el resultado de las elecciones fue aceptado por las fuerzas políticas de la época«.
Fernando Paz: «La izquierda hizo todo lo posible por provocar esa sublevación»

La clave de todo, sostiene el profesor e historiador Fernando Paz, es que el Estado de Derecho estaba hecho añicos. «Entre el pucherazo de febrero y el alzamiento de julio hay una relación causa-efecto, sobre todo por la significación profunda del hecho. Si se perpetraron hechos violentos y fraudulentos fue porque no existía el Estado de Derecho».
«El alzamiento no se produciría contra un gobierno legítimo y revela el deterioro de la seguridad para la vida de los españoles de entonces»
«El alzamiento no se produciría contra un gobierno legítimo y revela el deterioro de la seguridad para la vida de los españoles de entonces. Muchísimos españoles que vivieron eso relataron la atmósfera de aquellos días. Lo que ahora se nos cuenta tiene el valor del testimonio estadístico de lo que pasó«, reflexiona.
Respecto a la inevitabilidad del enfrentamiento civil, Paz que conoce bien el periodo como ha demostrado en obras como Proceso a José Antonio y El libro negro de la izquierda, señala:
«En la historia no hay nada inevitable, pero la izquierda hizo todo lo posible para provocar aquella guerra y provocar al resto de españoles a que se alzaran creyendo que al provocar esa sublevación, terminarían con ellos».
Julián Casanova: “Conectarlo con el golpe de Estado de Franco es hacer una lectura política”

No todos los historiadores piensan igual. Por ejemplo, Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea y autor, entre otros libros, de República y Guerra Civil, fue asesor del grupo de expertos que la búsqueda e identificación de víctimas del franquismo, promovida por el juez Garzón.
Esta es su valoración: “Como historiador, no me interesan las valoraciones políticas, sino las históricas. Primero tengo que leer el libro, de modo que no puedo adelantar un juicio.
Ya era conocido, desde la investigación de Javier Tussell, que pudo haber falseamiento en las elecciones de febrero del 36, y el propio Azaña se quejó de haber pasado a ser presidente sin apenas transicion.
También hay que tener en cuenta que los procesos electorales en Europa antes de 1945, eran imperfectos y se producían falseamientos y muchas no eran limpias.
Pero de ahí a pensar que el posible pucherazo legitimaría el golpe de Estado de Franco es hacer una lectura política interesada. Otra cosa es que se pueda demostrar que, efectivamente la izquierda no obtuvo los escaños que se le atribuyeron, y se podría concluir que no debió formar Gobierno.
«No tiene sentido justificar el golpe de Franco con la Revolución de Asturias, de 1934»
El profesor Casanova añade: “También se ha pretendido justificar el golpe de Franco con la Revolución de Asturias, de 1934. No tiene sentido. Es cierto que la Revolución fue una ruptura de la legalidad republicana, pero esa misma legalidad reprimió la Revolución”.
Javier Cervera: “Mola y Franco desconocían lo que ahora sabemos”

“No se puede establecer una conexión de causa-efecto entre el pucherazo del Frente Popular y el Golpe de Mola y Franco” afirma otro especialista en Guerra Civil, el profesor de Historia Javier Cervera, autor del libro Contra el enemigo de la República… desde la Ley. Detener, juzgar y encarcelar en guerra.
Argumenta que “los datos que –según parece- aporta el libro de Alvarez Tardío y Roberto Villa no eran conocidos cuando los generales se sublevaron. Aunque se sospechaba que había habido fraude en las elecciones”.
Y agrega: “En aquel momento el Golpe era ilegal, aunque para los sublevados fuera lícito”.
Otra cosa es que “el fraude de las elecciones de febrero ponga en duda la limpieza de la II República, y la escasa calidad de la democracia”, explica Javier Cervera.
“Lo cual era común tanto a la izquierda como a la derecha y a los otros países de Europa. Largo Caballero, líder del PSOE, llegó a decir: “Si los socialistas son derrotados en las urnas, irán a la violencia”.
«En febrero del 36 el enfrentamiento era evitable… aunque en julio de ese año era más difícil evitarlo, por el clima de violencia y tensión desatada»
Respecto a si la guerra era o no inevitable, Cervera piensa que “se pudo evitar si hubiera habido menos cerrazón y más generosidad por parte de unos y de otros. Desde luego en febrero del 36 el enfrentamiento era evitable.
En julio de ese año era más difícil evitarlo, por el clima de violencia y tensión desatada. Alguien tan poco sospechoso como el republicano Claudio Sánchez Albornoz dijo que hasta el 18 de julio, la guerra era inevitable, pero sólo hasta ese día”.
Moisés Domínguez: «Los militares sólo se adelantaron a las izquierdas»

El historiador Moisés Domínguez, autor de En busca del general Balmes, admite que, efectivamente, entonces no se tenía la certeza del amaño electoral, pero que tanto políticos como militares se olieron algo.
«Los militares barruntaron el pucherazo, los políticos sabían que algo raro había pasado pero las izquierdas tomaron el control tras ese golpe de Estado, que ahora después de 80 años hemos descubierto. Los militares solo se adelantaron a las izquierdas».
«La izquierda hubiera dado un golpe de Estado para implantar la dictadura del proletariado soviético-española»
Y sostiene que “de no haber alcanzado el poder tras el pucherazo se hubiera lanzado a la calle y hubieran dado un golpe de Estado para implantar la dictadura del proletariado soviético-española», explica Moisés Domínguez.
Luis Eugenio Togores: «Los militares se alzaron por la violencia en las calles y el asesinato de Calvo Sotelo»

El profesor Luis Eugenio Togores, autor de Historia de la Guerra Civil Española, cree que hay una cierta relación entre las irregularidades en las elecciones de febrero y el golpe del 18 de julio, aunque destaca que lo que lleva a levantarse a los militares es la violencia que se desata tras las elecciones.
«La mayor parte de los militares que conspiraron lo hicieron por la forma en que gobernó el Frente Popular, por la violencia en las calles, la desaparición de cualquier atisbo de democracia y, finalmente, al verse amenazadas sus vidas y haciendas, cuyo colofón es el asesinato del jefe de uno de los partidos de la oposición, Calvo Sotelo, por fuerzas de orden público y militantes socialistas directamente relacionados con Presidencia del Gobierno».
De fondo emerge la cuestión de la legitimidad del Gobierno formado en febrero de 1936 y contra el que Franco se alza el 18 de julio, quizá, los meses más trascendentales del siglo XX español. Si las elecciones fueron amañadas entonces el gobierno es ilegítimo.
«Lo que era inevitable era una reacción del sector de la sociedad que había ganado las elecciones para no verse abocados a una situación como la de Rusia en 1917»
Respecto a la inevitabilidad de la Guerra, Togores afirma: “Si el golpe de Estado hubiese triunfado no habría habido una Guerra Civil.
Lo que seguramente era inevitable era una reacción del sector de la sociedad que había ganado las elecciones para no verse abocados a una situación como la de Rusia en 1917”.
Y añade: “Una reacción que sólo podía discurrir por espacios extraparlamentarios, dado que las Cortes había sido ocupadas fraudulentamente por los frenteopulistas».-
General Rafael Dávila: “El título lo dice todo: fraude y violencia”

“Me parece muy acertado el título del libro: “1936, fraude y violencia” porque esa fue la espiral que desencadenó en España el Frente Popular” señala el general de división en la reserva.
Y añade en declaraciones a Actuall: “Fraude, que no era exclusivo de las elecciones de febrero del 36, ya en el comienzo de la II República hubo fraude… el nuevo régimen se proclamó cuando se trataba sólo de unas elecciones municipales.
Todos los populismos, y el Frente Popular era una forma de populismo, se suelen reducir a eso: fraude y violencia”.
«Estoy convencido de que aún saldrán más datos sobre corrupción electoral y violencia en la II República»
El general recuerda que fue muy significativo “el robo de las Memorias de Alcalá-Zamora, que denunciaban corruptelas en las elecciones de febrero del 36, y que el Gobierno de Zapatero retuvo durante un tiempo”.
Y agrega “estoy convencido de que aún saldrán más datos sobre corrupción electoral y violencia en la II República, que durante décadas no se han conocido o no se han investigado… habrá aún más sorpresas”.
Jesús Palacios: “Ese libro llevaba años en busca de editor”

El historiador, coautor con Stanley G. Payne de Franco, una biografía personal y política, afirma que este trabajo “cambia de arriba abajo la Historia de la República y la Guerra Civil en España, tal como la hemos conocido, porque demuestra que la izquierda no sólo hizo trampas, sino que fomentó la violencia, a partir de febrero de 1936”.
Pero la tesis es tan políticamente incorrecta, que “este libro estuvo varios años en busca de editor, porque nadie se atrevía a dar el paso”.