
Si no llega a ser porque la Semana Santa ofreció un poco de tregua, la campaña para estas elecciones generales (no la oficial de 15 días, sino la que llevamos viviendo casi de forma permanente durante los últimos meses) hubiera sido un poco menos soportable.
Alrededor de una votación tan trascendental para España, se suceden las dudas, los argumentos, las críticas, las conversaciones más o menos acaloradas en casa, en el bar y en el trabajo, los pronósticos basados en meras intuiciones, los enfados con tal o cual candidato, los aplausos y los abucheos, las esperanzas y las decepciones.
Algunas personas creen que La Sexta da información.
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Suscríbete ahoraMerece la pena hacer un alto en el camino y, como hacen los buenos montañeros y exploradores cuando no saben qué rumbo tomar, alcanzar la cima de un collado o trepar al árbol más alto que se tenga a mano, para evaluar la situación y fijar con más acierto el rumbo a seguir.
Con independencia del resultado electoral ofrecemos algunas consideraciones clave sobre el momento actual, tan crucial como no se le escapa a nadie, para el presente y el futuro de España.
1.- Importancia de los rompehielos de la sociedad civil
¿Qué ha sucedido para que en esta campaña hayan entrado en el debate asuntos arrumbados en el cajón del olvido? ¿Cómo es posible que temas que generaban un consenso monolítico en la clase política hasta ahora hayan sido los ejes de la campaña?
Invitados inesperados como el aborto, el combate contra la ideología de género, la familia, la libertad educativa o la defensa de la unidad de España han estado más presentes que nunca. Las explicaciones hay que buscarla muchos años atrás.
Al doblar el cabo del milenio, grupos diferentes de españoles preocupados por todas estas cuestiones y hastiados por la inoperancia y la orfandad en las que les dejaban los partidos políticos comenzaron a organizarse.
Muy poco a poco, como hormiguitas, fueron dando estas batallas con creatividad renovada, discursos anclados en profundas reflexiones sobre la esencia del ser humano, el aprovechamiento de las nuevas tecnologías, comenzaron las labores de arado y siembra que, con la esperanza de los labriegos, comienzan ahora a ver frutos incipientes.
Es la sociedad civil la que ha hecho de rompehielos, abriendo una grieta que, no en pocas ocasiones parecía insignificante, casi imperceptible. Cometió errores, sin duda. Fue traicionada en muchas ocasiones. Sufrió los dolores propios del crecimiento. Aprendió a fiarse de sus propias fuerzas humanas y financieras, para salvaguardar su libertad. Se enfrentó con valentía a los violentos –cada vez más violentos según se cosechaban cuotas de relevancia social- hasta llegar al punto en que nos encontramos.
Quedan muchos frentes abiertos, muchas batallas sociales e ideológicas por librar, muchos obstáculos por superar, mucho terreno por conquistar
2.- La batalla apenas ha comenzado
La entrada de Vox y la incipiente recuperación de valores abandonado por el rajoyismo en el Partido Popular son dos buenas noticias para quienes defendemos el derecho a la vida desde el nacimiento a la muerte natural. Para quienes peleamos por la libertad religiosa dentro y fuera de nuestras fronteras. Para los que, contra el consenso asfixiante, nos atrevemos a ser disidentes de la ideología de género y nos oponemos al adoctrinamiento en sus postulados contra el criterio de los padres. Para todos los que compartimos que no existe la violencia de género, tal y como está definida en esa ley liberticida e inútil, que sólo ha servido para mantener casi inamovibles los casos de asesinatos de mujeres a manos de hombres y crear un estado de terror permanente en los varones, en especial en situación de ruptura familiar.
Pero no hay que bajar la guardia. Apenas se ha comenzado a recuperar la cordura en estos asuntos y las amenazas aún son muchas. También, cómo no, respecto de la unidad nacional, que ha sufrido en los últimos años su mayor ataque desde la Guerra Civil.
Quedan muchos frentes abiertos, muchas batallas sociales e ideológicas por librar, muchos obstáculos por superar, mucho terreno por conquistar. Sería contraproducente que quienes han formado parte de los rompehielos que mencionábamos antes o quienes han dado salto a la política en las instituciones tuvieran la tentación de creer en la ilusión de que ya está todo hecho.
Queda camino y será largo y tortuoso. Empezando, además, porque se nos vienen encima otras elecciones: locales, autonómicas y europeas.
3.- Tranquilidad en las masas, hay segunda parte
En efecto, el resultado de las elecciones de este domingo llevará a la conformación de un gobierno. Pero será más tarde de lo que en principio se podría esperar si los comicios se hubieran celebrado aislados, sin la convocatoria próxima para elegir concejales, diputados autonómicos y representantes en el Parlamento Europeo.
Hasta que no se produzcan dichas elecciones el próximo 26 de mayo, es más que probable que no se conforme un gobierno nacional, pues los resultados -sobre todo autonómicos y los referidos a las grandes capitales- pueden condicionar las posibles alianzas.
Si el número de votos de cada bloque cosechado en las generales se mantiene en las municipales, autonómicas y europeas, el reparto de poderes se pude equilibrar.
4.- Importancia de los comicios autonómicos
Queda claro que habrá que remangarse de cara a esta “segunda parte” del partido electoral que tiene en vilo a España entera. No sólo por la cuestión de la conformación del gobierno nacional, sino porque las comunidades autónomas tienen la gestión de competencias en asuntos clave como la educación o la sanidad, que afectan de manera muy directa a los programas relacionados con materias sensibles como aborto, eutanasia, adoctrinamiento escolar, leyes LGTBI, etc.
Del nuevo equilibrio de fuerzas en las comunidades autónomas dependen asuntos clave en la batalla ideológica y moral que se libra en España, por lo que, aunque el hartazgo ante los procesos electorales sea comprensible, no parece momento de bajar el pistón.
Más allá de estas cuestiones, es conveniente reconocer que estamos ante una hora crucial de la historia de España. Y es en estos momentos donde el pueblo español ha demostrado de forma sobrada que es capaz de sobreponerse a sus miedos, a sus errores y a sus debilidades.
Y en Actuall estaremos para contarlo.