La Sociedad Española de Fertilidad ha confirmado a Actuall que los datos preliminares del primer estudio completo sobre las fecundaciones in vitro realizadas en España arrojan la impactante cifra de que sólo nacieron 25.000 bebés de los 116.000 ciclos de fertilidad realizados en 2014.
Dicho de otra forma, el 78,5 % de los procesos de laboratorio por los que se fecundan óvulos para la implantación de embriones termina en congelación, donación, aborto natural, o eliminación provocada por razones de «viabilidad» o conveniencia pactada entre los padres y el profesional sanitario.
Algunas personas creen que La Sexta da información.
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Suscríbete ahora¿Qué sucede con los al menos 91.000 embriones fecundados restantes? ¿Abortos espontánes? ¿Abortos provocados? ¿Retirados (eliminado o congelados) antes de la implantación?
Desde la Sociedad Española de Ferlitidad se asegura que «hay muchas posibilidades según el caso». Tal y como explican a Actuall, en primer lugar, «un tratamiento puede generar un solo embrión, ser transferido y que la paciente no se embarace».
Por lo tanto, puede generar tambien más de uno. Es necesario señalar que la expresión «que se haya transferido», significa que se ha implantado en el útero de una mujer y decir «que no se embarace», es equivalente a que no se desarrolle de forma natural hasta el nacimiento.
Si no son implantados en esa paciente, las opciones son su congelación, su eliminación o su implantantación en otra mujer
Por otro lado, señalan a este periódico que «una paciente puede conseguir con sus óvulos tres embriones de buena calidad y transferirse uno, quedarse embarazada de ese y a los dos años volver a transferirse otro de esos para tener un segundo hijo y no quedarse con ninguno de esos dos, o sí».
Si no son implantados en esa paciente, las opciones son su congelación, su eliminación o su implantantación en otra mujer, bien como donación, bien como parte de un proceso de alquiler de vientres.
Así lo confirman desde la Sociedad Española de Fertilidad: «En el caso de que haya embriones sobrantes, también hay parejas que los ceden a otras parejas cuyos gametos no sirven y necesitan gametos de terceros o embriones donados».
Rocío Núñez, coordinadora del Comité de Ética y Buenas Prácticas Clínicas de esta sociedad, ha asegurado además que trabajan en «mejorar» la selección (eliminación previa a la implantación) de los embriones con la idea de aumentar el éxito en su desarrollo, según recoge el Correo de Andalucía.
Una de las «preocupaciones» de los profesionales de la fecundación in vitro es, paradójicamente, reducir la tasa de los embarazos gemelares, que ronda el 24%.
Uno de cada tres nacidos, de fecundaciones in vitro
Según se ha avanzado también durante la celebración del 31º Congreso Nacional de esta sociedad médica, uno de cada tres bebés nacidos en España han sido concebidos de forma artificial, en un laboratorio.
Además de las parejas formadas por personas con sexos naturalmente complementarios que han retrasado en exceso el momento de ser padres, la Sociedad Española de Fertilidad reconoce que sus profesionales atienden de manera principal a mujeres solas, y parejas formadas por personas del mismo sexo que, naturalmente, son estériles.
Hay una mayor prevalencia de enfermedades y defectos congénitos en seres humanos concebidos con técnicas de reproducción asistida
Mayor índice de enfermedades
Estas técnicas, cada vez más extendidas, no están exentas de riesgos, no ya para los concebidos y descartados antes o después de su implantación en el útero, sino también para aquellos a los que se permite un desarrollo normal hasta su nacimiento.
Según algunos estudios publicados en revistas científicas de prestigio como The New England Journal of Medicine, señalan que hay una mayor prevalencia de enfermedades y defectos congénitos en seres humanos concebidos con técnicas de reproducción asistida.
Según detalla Michael Davies, uno de los autores de un estudio realizado en Australia sobre la base del seguimiento a 300.000 ninos, «en general, las técnicas de reproducción asistida aumentan el riesgo de defectos congénitos, pero hemos hallado diferencias significativas según los tratamientos disponibles».
En concreto, entre los 6.100 ninos que provenían de técnicas reproductivas se observó una media de un 8,3% de aparición de dichos defectos congénitos, mientras que los ninos concebidos de manera natural solo presentaban estos problemas en el 5,8% de los casos.
La prevalencia de estos problemas congénitos es mayor (9,9%) cuando la técnica empleada fue la inyección intracitoplasmática (ICSI),que consiste en la selección de los espermatozoides, mientras que la Fecundación In Vitor (FIV) presenta una tasa del 7,2%.