
Hace ya un tiempo, un amigo mío en su Facebook (ahora Meta), el 20 de Enero publicó, dado que era San Sebastián, qué cosa más normal, una imagen del Santo. Ya saben Vds. que al Santo se le representa atado en una columna y atravesado por las saetas con las que se le martirizó.
Facebook le retiró la publicación porque decía que incitaba al odio y a la violencia. La de San Sebastián. ¡Incitaba al odio y a la violencia!
Algunas personas creen que La Sexta da información.
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Suscríbete ahoraYo me quedé pensando, pues si hubiese puesto una imagen de Cristo crucificado o de Jesús de Arimatea con la corona de espinas desgarrándole la cabeza, sangrando y su espalda hecha pulpa por látigos metálicos que desgarraban y arrancaban la carne, ¿Qué hubiesen hecho? ¿Habría acabado mi amigo o cualquier otro que lo hubiese hecho, delante del juez y a punto de entrar en prisión, condenado por odio e incitación a la violencia contra otros hombres? ¿Lo habrían aislado en una celda de castigo?
Porque lo que le pasó a Jesucristo Nuestro Señor fue mucho más duro, más sangriento, más brutal, que a San Sebastián, sin quitarle ningún mérito al gran Santo romano, que ascendió al cielo junto a su Señor por méritos propios y muy venerado por los católicos en general y en particular.
¿Nos hemos vuelto locos?, ¿La razón ha sido sustituida por alguna ideología a la que no le conviene que esa razón tome carta de naturaleza? ¿Una ideología así, debe sustituir completamente a siglos y siglos de historia, cultura, fe, religión, heroísmo, entrega, en fin, devenir humano y divino? ¿Con qué autoridad y en nombre de quién?
Esta ideología marca imperceptiblemente, sucintamente pero firmemente, líneas rojas que no se deben pasar. Y lo han hecho, por saturación del alma de los hombres, empapando día tras día, con una paciencia infinita y una tozudez perruna la voluntad de los hombres. Una vez empapada, no ha costado nada pagarlo con dinero. Será por dinero.
Claro, cuando hay líneas rojas, también hay líneas verdes, más apetecibles e incluso más pertinentes que las rojas, para que a todo el mundo le quede muy claro cuál es la ideología dominante.
Línea verde: imágenes cuanto más atroces mejor de los niños muertos en Gaza por los israelíes. No se deben sacar imágenes de que, prácticamente, las armas, los misiles, las bombas, las han puesto al lado de los cuartos de juego de estos pobres niños ni que los usan de escudos humanos.
Línea roja: Ni una sola imagen, ni una sola línea, ni una sola disquisición por todos los cristianos asesinados, desmembrados, troceados, quemados en Siria y otros países, por el Estado Islámico.
Línea verde: Toda clase de información de todos los medios bien regados económicamente por la ideología, sobre la manifestación “feminista” del 8 de marzo. La mayor visibilidad al odio a los hombres. Manifestantes amenazando violentamente a periodistas críticos. Máxima difusión.
Línea roja: Nada de informar sobre mujeres que maten a sus hombres, a sus hijos o a sus mayores. De esto ni hablar. Nada de informar sobre las madres que roban sus hijos a sus padres y que son buscadas por la justicia, nacional o internacional. Nada de aclarar si hay denuncias falsas y si se hace, que sea para desacreditar y cancelar a quien lo diga. Sobre todo, si es hombre.
Línea verde: Hay que emplear toda la fuerza posible de nuestros terminales mediáticos y políticos para que todo el mundo sepa que las mujeres están sometidas por los hombres y que no son iguales, son inferiores a los hombres. No pueden trabajar y no ganan lo mismo.
Línea roja: Que nadie se entere de que en España el hombre no tiene los mismos derechos que las mujeres. El hombre no tiene derecho a la presunción de inocencia. Puede ser enviado a la cárcel, desposeído de sus hijos y sus bienes, solamente por el testimonio de una mujer que lo quiera incriminar sin necesidad de tener que probarlo. Ella accederá a una pensión dineraria y el hombre a una celda carcelaria.
Línea verde: Hay que convencer a la población de que la muerte es dolorosa e indigna, que no debería ser así y que tenemos el derecho a darnos una muerte digna, cuando nos parezca que así debe ser, coaccionando y metiendo en prisión a cualquiera que quisiese evitarlo en contra de nuestra voluntad.
Línea roja: No se debe de hablar, de ninguna de las maneras, desde ninguna terminal mediática, policial ni judicial de una joven, parapléjica y con trastorno mental a quien su padre quiere evitar que tome la decisión de matarse. La apoyarán los jueces y las terminales mediáticas y políticas, no lo mencionarán. A ver, para eso cobran, ¿no?
Línea verde: máxima difusión del derecho al aborto. Hay que hacer hincapié en que el aborto es un derecho consagrado por la Constitución y por la Declaración Universal de los Derechos humanos, y recalcarlo constantemente para que todo el mundo lo crea. La inmensa mayoría no leerá nunca ni la Constitución ni la declaración de los Derechos Humanos. Preconizar la situación de precariedad económica en la que se encuentran las ONGs pro abortistas, el peligro que corren si los ultraderechistas van a los abortorios a rezar y exigir que el Estado debe garantizar su seguridad y sobre todo su sustento económico para poder seguir haciendo la gran labor humanitaria que desempeñan.
Línea roja. No se habla de las mas de 200 organizaciones Provida existentes. Religiosas, seglares, civiles, agnósticas, ateas, que se mueren literalmente de hambre y no tienen capacidad económica para poder dar la batalla cultural a esa ideología dominante. Ni nombrarlos, ni darles ni un solo ochavo para que pudiesen ejercer su labor. Que no aparezcan en ningún sitio. Si no aparecen, no existen.
Me han dicho que en YouTube no se pueden poner videos de abortos reales. Hay muchos, pero parece ser que es además de desagradable, que lo es en extremo, dicen las sesudas autoridades de mantenimiento del orden de esa “red social”, que pueden incitar a la violencia o impresionar negativamente al ánimo de los que lo vean. ¿Más violencia que la que se ha ejercido sobre ese pobre niño? ¿Los que lo vean no se comerán la merienda? ¿Es que nos estamos volviendo imbéciles?
Pues desde aquí, le anuncio a YouTube, que empiece a vigilar, porque en cuanto se descuide, video de aborto que te crió. Porque la gente, tiene que merendarse las consecuencias de sus actos, y si luego lo vomita, pues mejor, es un ratito y luego te sientes bien, muy bien, sabiendo que hay cosas que no se deben comer porque luego sientan mal. Y que lo quite YouTube, a ver cómo lo justifica, porque iremos a los tribunales. Palabra.
Y Nuestro Señor Jesucristo y San Sebastián, incitando al odio y a la violencia.
Nada somos…
Carmelo Álvarez Fernández de Gamarra, Colaborador de Enraizados